Escrito por Ortelio González Martínez
La ocurrencia de solo una avería en la última década en las cuatro líneas de transmisión de 220 kilovoltios que atraviesan la provincia de Ciego de Ávila es el signo demostrativo de cuánto significa el cumplimiento de los ciclos de mantenimientos programados, que permiten lograr indicadores de excelencia en la explotación y altos niveles de fiabilidad.
El ingeniero electricista Ángel Garrudo Parjús, jefe de Transmisión de la Unidad Empresarial de Base de la Empresa Constructora de la Industria Eléctrica (ECIE) avileña, detalló que el único percance reportado data del año 2014.
La baja incidencia de averías es consecuencia de las acciones que forman parte del programa nacional de mejoras ejecutado por la Unión Eléctrica y en el caso de Ciego de Ávila comprende el chequeo constante de las 349 torres y la totalidad de los conductores a lo largo de los 153 kilómetros de doble circuito, entre los límites de las provincias de Camagüey y Sancti Spíritus.
